El plasma rico en plaquetas (PRP) es uno de los tratamientos más utilizados en medicina capilar. Si tienes tu primera sesión a la vista —o te la estás pensando—, esto es lo que te vas a encontrar.
Antes: la valoración
El PRP no se indica «porque sí»: antes hay una valoración tricológica que confirma que tu tipo de caída puede beneficiarse. Es la diferencia entre un tratamiento con criterio y un tratamiento de moda.
Durante: así es la sesión
- Extracción: una muestra pequeña de sangre, como en una analítica.
- Centrifugado: la muestra se procesa para concentrar las plaquetas.
- Aplicación: el plasma se infiltra en el cuero cabelludo con microinyecciones superficiales.
La sesión completa es breve y la mayoría de pacientes la tolera muy bien. Al usar tu propia sangre, es un tratamiento con excelente perfil de tolerancia.
Después: vida normal
Saldrás de la clínica por tu propio pie y podrás hacer vida prácticamente normal, con pautas sencillas para las primeras horas que te entregamos por escrito. Puede quedar una sensibilidad leve en el cuero cabelludo que desaparece pronto.
¿Y los resultados?
El cabello va despacio, y eso es normal: los cambios se valoran en meses, no en días. Por eso el tratamiento se pauta en ciclos y se sigue con tricoscopia digital, comparando imágenes objetivas en cada revisión. Sin promesas vacías: seguimiento real.
¿Dudas sobre si el PRP es para ti? La respuesta corta: depende de tu diagnóstico. La respuesta completa te la damos en consulta.




